Las biotoxinas marinas son responsables de un número importante de enfermedades asociadas a los productos pesqueros. Entre ellas pueden citarse: la intoxicación paralizante por moluscos (PSP), la intoxicación diarreica por moluscos (DSP), la intoxicación neurotóxica por moluscos (NSP), la intoxicación amnésica por moluscos conocida también como intoxicación por ácido domoico (ASP), la ciguatera y la tetradotoxina.
En general, estas toxinas son producidas por algas del fitoplancton (diatomeas, dinoflagelados). No todos los dinoflagelados del plancton marino elaboran toxinas. Los moluscos bivalvos que se alimentan por filtración de agua, incorporan el plancton y acumulan la toxina. En el caso del caracol de mar (no es filtrador sino predador), acumula la toxina al alimentarse con bivalvos tóxicos. El hombre al ingerir moluscos tóxicos manifiesta un cuadro de intoxicación cuya gravedad dependerá de la cantidad de toxina ingerida.
La toxina es resistente a altas temperaturas (resiste la cocción casera), estable en medio ácido (vinagre, limón), no genera inmunidad y no se conoce antídoto. Los moluscos tóxicos no pueden identificarse por evaluaciones organolépticas ya que la toxina no altera su color, olor ni sabor.
TOXINA PARALIZANTE DE LOS MOLUSCOS (psp)- “Marea Roja”:
Producida por dinoflagelados del género Alexandrium, Gymnodinium y Pyridinium. Los dinoflagelados tienen la capacidad de enquistarse y depositarse en el fondo marino cuando las condiciones ambientales son adversas. Frente a condiciones favorables (temperatura del agua, luz, salinidad, presencia de nutrientes) pierden su cobertura protectora y desarrollan un ciclo reproductivo exponencial llamado “florecimiento”.
Comúnmente se la conoce como Marea Roja debido a la discoloración del agua de mar donde se ha producido la multiplicación del plancton. Sin embargo, no siempre las mareas rojas tóxicas están acompañadas con la presencia de color en el agua y también .se han reportado casos de florecimientos de especies inocuas que producen discoloraciones.
Los moluscos alimentados de dinoflagelados tóxicos pueden retener la toxina por períodos variables de tiempo, algunos son tóxicos durante el florecimiento y otros durante muchos años. Síntomas (según la gravedad)Pueden aparecer luego de 20 o 40 minutos de la ingestión, e incluso en algunos casos 5 minutos después.Parálisis periférica, sensación de hormigueo, somnolencia, entumecimiento, movimientos voluntarios con dificultad, ataxia e incoordinación, reflejos normales y mente clara, vértigo, sensación constrictiva en garganta, andar tambaleante, cefalea, aumento de la secreción salivar, taquicardia, sed intensa, ligera hipotermia, visión borrosa, vómitos, diarrea, dolor abdominal. Muerte (12 horas) por parálisis respiratoria y colapso cardiovascular.
Intoxicación diarreica de los moluscos(DSP): Producida por dinoflagelados del género Dinophysis y AurocentrumSíntomasAparecen de 30 minutos hasta 12 horas después del consumo de mariscos alimentados de algas tóxicas.Los pacientes tienen diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y escalofríos. Las víctimas se recuperan dentro de los 3 a 4 días, sin dejar secuelas.
Intoxicación neurotóxica de los mariscos (NSP): Producida por el dinoflagelado Ptychodiscus breve. Esta intoxicación esta causada por las brevetoxinas de las que han sido diferenciadas por lo menos nueve. Parece ser que las toxinas actúan fijándose a los nervios y abriendo los canales de los iones de Na en circunstancias en las que normalmente estarían cerrados, originando varios efectos neurotóxicos en las personas.
Los síntomas aparecen poco después del consumo del marisco tóxico y generalmente remiten en un plazo de horas, a lo sumo, transcurridos unos pocos días. Consisten en hormigueo y entumecimiento de los labios, de la lengua, de la garganta y de la zona perioral, dolores musculares, trastorno gastrointestinales y vértigo. En esta intoxicación tampoco se han descripto secuelas. Raramente es fatal.
Intoxicación amnésica de los mariscos (ASP): Debida al ácido domoico, un aminoácido producido por la diatomea Pseudonitzschia pungens. Esquema de Psudonitzschia (fuente: IOC Manuals and Guides nº 33). A esta intoxicación se le denomina generalmente intoxicación por ácido domoico, ya que este ácido es la única toxina que se sabe está implicada. En dosis bajas, este compuesto originaría trastornos gastroentéricos, pero en dosis más elevadas puede ocasionar una lesión grave a células cerebrales provocando síntomas neurológicos que incluyen la pérdida de memoria. El ácido domoico interrumpe la transmisión neuroquímica normal en el cerebro fijándose a los receptores de glutamato, hecho que causa la mayor excitación de las neuronas y la rotura final de las células. Por esta razón, es una toxina nociva que puede provocar la muerte cuando se ingiere en dosis elevadas.
Los síntomas incluyen náuseas, vómitos, espasmos abdominales, diarrea, cefalgia, anorexia, pérdida de equilibrio, vértigo y pérdida de memoria. En la mayoría de los casos, los síntomas son benignos y desaparecen a las 24 horas, pero en algunos pacientes de edad avanzada los efectos han persistido durante varios meses.
CIGUATERA: Producida principalmente por el dinoflagelado Gambierdiscus toxicus. Este dinoflagelado crece alrededor y en el interior de los arrecifes tropicales de coral. El envenenamiento por ciguatera resulta de la ingestión de pescados de aguas tropicales o cálidas alimentados con este dinoflagelado.
Síntomas: Gastrointestinales y neurológicos. Pueden durar 2 o 3 días o persistir por semanas. La muerte puede producirse por colapso nervioso.
TETRADOTOXINA: No es producida por algas. La tetradotoxina se encuentra en el hígado, ovarios e intestinos varias especies de pez globo, siendo los más tóxicos los de la familia Tetraodontidae, pero no todas las especies de esta familia contienen la toxina. El mecanismo por el cuál la toxina es producida es desconocido, aunque aparentemente estarían involucradas bacterias.
Síntomas: Aparecen de 10 a 45 minutos después de la ingesta. Hormigueo en rostro, extremidades, parálisis, colapso respiratorio y cardiovascular.
DETERMINACION DE LAS TOXINAS
En algunos países, la vigilancia de las aguas permite dar el primer aviso de mariscos potencialmente tóxicos. Esto se consigue mediante la observación directa del color del agua (“marea roja”), examen microscópico del fitoplancton para identificar las especies sospechosas e incluso monitoreo de manchas marinas con tecnoloía satelital. 
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